COSAS QUE PODEMOS HACER PARA AFRONTAR EL #YoMeQuedoEnCasa

21-03-2020

Tras la declaración del estado de alarma en España por la pandemia del Covid-19 y el necesario confinamiento de la mayoría de la población, nos enfrentemos todos a un reto de salud inaudito, por la capacidad que tiene este virus de contagiar, por estar latente durante muchos días antes de su manifestación, lo cual agrava su peligrosidad y nos pone en peligro a todos, especialmente a los trabajadores sanitarios, por estar en primera línea de batalla, sin los medios ni recursos suficientes, con un sobresfuerzo continuo, lo cual les está generando un estrés muy elevado y poniendo en riesgo su salud por preservar la nuestra, como también lo están haciendo otros trabajadores imprescindibles, tanto públicos (guardia civil, fuerzas armadas, policías local, policía autonómica, etc), como privados (cajeros, dependientes, transportistas, taxistas, etc.) que están haciendo un gran esfuerzo y por ello mi reconocimiento y agradecimiento a todos ellos, especialmente a los trabajadores sanitarios.

En este contexto, todos de una forma u otra, podemos hacer nuestra contribución para vencer al Covid-19, y en este sentido yo quiero hacer la mía a través de este post, que con el conocimiento de la conducta humana que tengo y con toda la humildad del mundo, pretendo facilitar algunas pautas para todas las personas que os encontráis en casa, siguiendo el #YoMeQuedoEnCasa recomendando por las autoridades y que todos debemos de seguir para no ser huéspedes de este peligroso virus, que se contagia con tanta facilidad.

Antes de daros las pautas, que espero y deseo os puedan ser de utilidad, ni que decir tiene que nos enfrentamos a una situación muy grave, difícil, compleja, con muchas tensiones e incertidumbres, ya que nunca antes habíamos vivido una situación de estas características. Esta situación que cada uno de nosotros viviremos de forma diferente y que vamos a  afrontar todos juntos de la mejor forma posible, supone la ruptura de nuestra rutina diaria, de las actividades que realizábamos antes de forma obligatoria y que nos podían gustar más o menos pero también de otras muchas que nos hacían la vida más agradable y alegre, esta pérdida y ruptura de rutinas con las conductas que hacíamos antes y después de las mismas, nos ayudaban a disfrutarlas más, pero supone algo más, ya dicha pérdida nos puede producir en determinados momentos, tristeza y desesperanza. También podemos sentir miedo y angustia algo que en las actuales circunstancias es algo adaptativo y normal, siempre que no sobrepase cierto límite, además nos encontramos desubicados, no sabemos qué hacer en ocasiones, por ello, es necesario adaptarnos y establecer otro tipo rutinas, de forma planificada, que junto con las actividades rutinarias diarias, nos ayuden a adaptarnos mejor a esta difícil situación.

Algunas de las pautas que creo os pueden ser de utilidad para la mayoría de las personas son las siguientes:

  • Aceptemos y vivamos este momento tan difícil para todos. Las dificultades, los problemas, las enfermedades, las catástrofes, etc. forman parte de la vida y esta es la que nos ha tocado vivir en este momento, desigual para cada uno de nosotros, en función de nuestras circunstancias, recursos y de cómo lo vivamos; es normal sentir en algún momento como el que estamos viviendo, miedo, incertidumbre, angustia,  etc. son emociones y sentimientos humanos que son adaptativas en las actuales circunstancias, siempre que no sean incapacitantes. Esta difícil y grave situación es temporal y todos juntos saldremos más fuertes y resilientes (con mayor capacidad para afrontar las adversidades). 
  • No nos dejemos intoxicar por los medios y redes sociales. Podemos elegir que mensajes leer y cuales no, mejor prescindir de aquellos mensajes que hablan sobre lo que se tendría que haber hecho y no se ha hecho o si se ha dejado de hacer, porque en mi opinión, en este momento, no sirven de nada ya que lo único que nos pueden generar es más malestar. Tiempo habrá para cada uno hagamos nuestra propia valoración de lo que ha sucedido y de cómo debemos proceder cada uno en nuestro ámbito público o privado.
  • Informarnos bien. Obtener la información de fuentes válidas y contrastadas, siendo necesario acudir a fuentes fiables como son el Ministerio de Sanidad y la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública, o a través del portal de la OMS sobre el coronavirus.
  • Evitar la sobreinformación y las noticias no contrastadas. Es suficiente con la información recogida de las fuentes oficiales, no es conveniente estar continuamente buscando y leyendo información al respecto, ya que en vez de provocar una respuesta positiva en nosotros va a generar un aumento de la sensación de riesgo. Hay que evitar por ello tanto la sobreinformación como el alarmismo o sensacionalismo que puedan trasmitirse en algunos medios.
  • Informar a los niños de forma adecuada. Es necesario informar a los niños de manera veraz, adecuando la información a su desarrollo evolutivo y capacidad de comprensión, evitando dar más información de la que pidan.
  • Mantener los horarios que teníamos antes de quedarnos en casa. Es importante levantarnos y acostarnos a la misma hora que lo hacíamos antes. Esta puede ser una buena oportunidad para recuperar los buenos hábitos del sueño y con ello mejorarlo. Los españoles solemos dormir una media de 6,8 horas.
  • Adaptar nuestros hábitos, estableciendo rutinas diarias de forma planificada y concreta, tanto para las tareas domésticas rutinarias como las que nos guste hacer junto a nuestra familia, solos o con nuestra pareja, siempre que las mismas no contradigan las recomendaciones sanitarias El establecer rutinas de forma planificada y concreta, aumenta la probabilidad que las hagamos, nos permitirá hacer más cosas y a sentirnos mejor.
  • Realizar actividad física todos los días.  En la medida de lo posible y del espacio disponible en nuestra casa, de nuestros gustos y necesidades, es importante realizar algún tipo de actividad física, que podemos realizar solos, con la familia o con nuestra pareja, ya que nos ayudará a sentirnos mejor físicamente y mentalmente. Evitar las horas previas a cuando nos tengamos acostar, ya que si estamos demasiado activados nos impedirá conciliar el sueño.
  • Propiciar el sentido del humor. Cierto grado de humor nos ayuda a que el miedo se mantenga a raya. Casi todos hemos compartido en estos días algunos de los mensajes que nos ha mandado alguien o han aparecido en la red y que nos ayudan a tener una visión más distendida de la situación.
  • Limitar en los niños el tiempo de uso de aparatos electrónicos. Jugar a  videojuegos, bien sea en consola, ordenador o TV les gustan a casi todos los niños, aunque por ellos si les dejarán podrían estar jugando casi todo el día. Mi recomendación es que se limite  a que jueguen como máximo, entre una hora y dos por la mañana, y una hora o dos por la tarde, dadas las actuales circunstancias.
  • Contactar con nuestra familia y amigos. Al tener más tiempo, tenemos la posibilidad de contactar con nuestros familiares y amigos, a través de los medios que hoy afortunadamente casi todas las personas tenemos, móvil, whatsapp, cuenta de correo, podemos hacer videollamadas o conectarnos a través de medios como Skype, Hangouts, etc.
  • Recuperar o iniciar actividades que habíamos dejado aparcadas o las hacíamos con poca frecuencia. Podemos dedicar más tiempo a la lectura, retomar algún libro que nos pudimos leer y que hemos ido posponiendo; podemos ver aquellas películas que hemos dejando para más adelante; escuchar la música que  nos gusta más a menudo; visitar museos de forma virtual; viajar de forma virtual; escuchar óperas; aprender o mejorar algún idioma; aprender cosas nuevas; hacer algo de bricolaje en casa; es una oportunidad para comunicarnos de forma más continua con nuestra familia, pareja y amigos, con nuestros hijos. En fin, es una buena oportunidad para hacer muchas de las cosas que teníamos pendientes y nunca encontrábamos el momento de  hacerlas.
  • Aquí os dejo algunos de los recursos gratuitos que existen en Internet y que nos pueden hacer más agradable el #YoMeQuedoEnCasa:
  • MUSEOS: Se pueden visitar forma virtual entre otros el Museo del Prado, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (multidemia) y Museo Thyssen-Bornemisza (EducaThysse)   Museo de Louvre.
  • Conciertos, museos, deporte, cine o literatura: actividades gratis para hacer durante la cuarentena por coronavirus. (1)

  • ESCOGE TU LECTURA hasta el 31 de marzo #KeepReadingEnCasa #YoMeQuedoEnCasa. Libros y agenda de actividades de la Editorial Planeta.
  • Nubico, el gigante de lectura digital de Grupo Planeta y Telefónica, ha anunciado que da dos semanas gratis para acceder a su catálogo de manera ilimitada 
  • Open.Spotify #YoMeQuedoEnCasa con las canciones de la Vanguardia.
  • Consejos e ideas para la cuarentena #QuédateEnCasa.  (2) Consejos para familias ante el coronavirus y para sobrellevar la cuarentena con todo tipo de ideas para entretener a los niños, mantenernos en forma, distribuir las tareas del hogar y organizar los menús para los días sin cole.
  • La serie SKAM  Serie que está teniendo un gran éxito entre los adolescentes en Movistarplus.
  • ATRESplayer. Accede a series, cine, programas, documentales, telenovelas, etc.
  • MyOperaPlayer.  Ópera del Teatro Real en abierto con el código operaencasa.
  • Guías prácticas gratuitas #YoMeQuedoEnCasa de RBA, grupo que edita National Geographic.
  • Canal de youtube de Jose Mota

Lo voy a dejar aquí, ya que seguramente muchas de las personas que habéis leído este post habréis encontrado muchos más sitios y recursos interesantes, más acordes con vuestros gustos  y necesidades, lo cual me alegra. Si alguna ventaja tenemos en el mundo actual es  que casi las personas tenemos acceso a estos recursos, impensables hace no tantos años, que nos pueden ayudar a sobrellevar mejor un confinamiento tan necesario y ante una situación tan surrealista pero a la vez tan real, que no podemos perder de vista, así que, mantengámonos todos en la trinchera #YoMeQuedoEnCasa y no le facilitemos y nos aliemos con nuestro enemigo el COVID-19, ya que muchas otras personas se están dejando la piel y mucho más, en la primera línea de batalla. Mi reconocimiento y agradecimientos a todas ellas.

Fuentes: (1) 20 Minutos  (2) saposyprincesas.elmundo.es

Si lo deseas puedes mandar tus consultas al siguiente correo: psicopalancia@gmail.com y en menos de 24 h. te responderé personalmente. Francisco Ronda Guillem. Psicólogo Colegiado CV-09038, con habilitación sanitaria.

LOS BENEFICIOS DEL SILENCIO SOBRE LA SALUD

 

8 de febrero de 2020

En el post de hoy quiero hablaros sobre los beneficios que el silencio aporta a nuestra vida y cómo el mismo puede contribuir a nuestra salud y bienestar, ya que creo que en muy pocas ocasiones encontramos o buscamos situaciones que propicien la tranquilidad, el sosiego y el silencio. Estoy convencido de que el silencio bien utilizado, puede contribuir de forma significativa a mejorar nuestra salud y  bienestar.

Antes de ello quiero contextualizar el silencio haciendo referencia a su opuesto, los sonidos y ruidos que nos rodean. La verdad es que vivimos rodeados de ruido, ya que no podemos abstraernos de él en la vida cotidiana, el ruido está presente en nuestra casa, en el trabajo, en la calle, en los restaurantes o bares, en nosotros mismos, con una gran cantidad de pensamientos que van y vienen, etc. A veces buscamos actividades de gran bullicio, ya que queremos o necesitamos animarnos, distraernos o animar/distraer a otras personas, buscamos experiencias emocionantes o situaciones que nos ayuden a ello, lo cual es necesario y conveniente en muchas ocasiones para ayudarnos a sentirnos mejor, y por lo tanto, algo que puede contribuir a nuestra salud. Por el contrario, cuando el “ruido” es interno o externo a nosotros mismos, proviene del exterior o de otras personas y no lo podemos controlar, es mucho más molesto, de hecho, es el que más nos molesta, aunque en decibelios pueda ser inferior al que podemos soportar cuando lo elegimos nosotros de forma voluntaria, como cuando vamos a una fiesta, a una discoteca, cuando escuchamos música a todo volumen en los auriculares, cuando tenemos un volumen más elevado en la TV, en los conciertos, etc. Es decir, cuando nosotros tenemos el control, podemos elevar la voz o gritar incluso a veces, escuchamos música a un fuerte volumen, hablamos en voz alta por el móvil como si estuviéramos solos, subimos el volumen de nuestro equipo de música, sin tener en cuenta si molestamos o no a los demás, como nosotros estamos a gusto o lo estamos disfrutando; por el contrario, cuando estamos tranquilos en casa, necesitamos concentrarnos o queremos descansar, cualquier ruido por pequeño que sea nos puede resultar molesto o muy molesto, según el umbral de sensibilidad que tengamos al respecto y del grado de controlabilidad que tengamos sobre el mismo,  nos puede causar más o menos malestar y en determinados contextos, puede producirnos un elevado nivel de estrés, como por ejemplo les ocurre a muchas personas que viven cerca de las vías del tren, de una zona con mucho tráfico, cerca de un aeropuerto, o de unos vecinos tal vez excesivamente ruidosos.

Pero, qué es el silencio, según la RAE, en su primera acepción es la abstención de hablar y en la segunda, la falta de ruido (el silencio de los bosques, del claustro, de la noche). En la primera acepción, el que se produzca un silencio y por tanto no haya sonido, no significa siempre que no haya comunicación, de hecho un silencio apropiado en un conversación  puede ser mucho más potente y sonoro, en sentido metafórico, que las palabras que en muchas ocasiones utilizamos por no saber utilizar los silencios;  no obstante, este no es el tipo de silencio al que me quiero referir en el post de hoy,  el silencio del que quiero hablaros tiene que ver  mas con otro tipo de ausencia de ruido interno y externo, del que he hablado antes, pero que nos puede afectar en mayor o menor medida, en un momento u otro de nuestra vida y que nos puede ayudar a sentirnos mejor y contribuir con ello a nuestra salud y bienestar. En este contexto y antes de comentaros algunos de los beneficios del silencio para nuestra salud, no quiero pasar por alto otro tipo de ruidos, no siempre sonoros, que en ocasiones erosionan nuestro bienestar, ya que saturan nuestra mente y cerebro y por lo tanto pueden ser perjudiciales para nuestra salud. Me refiero a la gran cantidad de informaciones que recibimos hoy en día a través de distintos medios, móvil, TV, radio, redes sociales, periódicos, etc. con una gran cantidad de ruido, es decir, informaciones irrelevantes o falsas, bulos, fake news (noticias falsas que contribuyen a la desinformación), informaciones por otra parte imposibles de asimilar y de las que es difícil  discernir el grano de la paja. Seamos críticos con las informaciones que recibamos y no nos creamos cualquier cosa que oigamos o leamos porque la comparta mucha gente o porque tengan  miles seguidores. De hecho una mentira, por mucho que se repita no se convierte en una verdad, opinión opuesta a la que mantenía Goebbels, mininistro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich. Asegurémonos de quién es la noticia, cuáles son las fuentes de la misma, está contrastada, etc. (en webs como maldita.es  contrastan las mentiras).

Dicho esto, quiero transmitiros algunos de los beneficios que el silencio puede aportar a nuestra salud:

  1. El silencio alivia el estrés. Según el Dr. Craig Zimring, la contaminación acústica contribuye la elevación de la presión arterial y al aumento de la frecuencia cardíaca. El ruido innecesario puede causar malestar y pérdida de sueño. Así como demasiado ruido puede causar estrés y tensión. Las investigaciones han demostrado que el silencio tiene el efecto contrario: liberar el estrés y la tensión del cerebro y el cuerpo.
  2. El silencio tiene algún efecto positivo sobre el organismo, más allá de garantizar la ausencia de taladros y motores. El médico e investigador Luciano Bernardi fue uno de los primeros en responder afirmativamente a esta cuestión, con un estudio publicado en la revista Heart. “Estábamos indagando en los efectos de los distintos tipos de música en los sistemas cardiovascular y respiratorio e introdujimos pausas de dos minutos entre los extractos de canciones. Entonces vimos que los indicadores de relajación humanos se disparaban durante estos episodios, mucho más que con cualquier música o que durante el silencio previo al arranque del experimento”. El efecto positivo del silencio, por tanto, funciona por contraste. Es decir, tan solo dos minutos de silencio pueden ser más relajante que escuchar música «relajante». (1)
  3. El silencio es esencial para regenerar nuestro cerebro. Cuando pasamos tiempo solos en silencio, nuestro cerebro es capaz de relajarse y liberarse. De hecho, muchos de los profesionales que enseñan meditación pueden atestiguarlo y aconsejan a las personas que hagan frecuentes pausas meditativas a lo largo del día. Aunque podemos pensar en el silencio como falta de información, la ciencia dice lo contrario. El cerebro reconoce el silencio y responde a él positivamente. Una investigación realizada por la bióloga regenerativa de la Universidad de Duke, Imke Kirste, descubrió que dos horas de silencio por día impulsan el desarrollo celular en el hipocampo, la región del cerebro relacionada con la formación de la memoria, que además involucra a los sentidos.
  4. El silencio permite que el cerebro le dé sentido a la información. Nuestro cerebro tiene una “red por defecto” que se activa cuando estamos descansando. Esa red se encarga de evaluar las situaciones e información a la que nos hemos expuesto a lo largo del día y las integra en nuestra memoria o las descarta si son irrelevantes Recientemente, investigadores de la Universidad de Harvard descubrieron que esa red se activa de forma especial cuando reflexionamos sobre nosotros mismos, por lo que sería esencial para reafirmar nuestra identidad. Estos investigadores también apreciaron que la red por defecto se activa cuando estamos en silencio y con los ojos cerrados ya que cualquier estímulo del medio que nos distraiga la “apagaría”. (2)
  5. El silencio contribuye a regenerar nuestro cerebro.  Hasta hace poco se pensaba que las neuronas no podían regenerarse y que nuestro cerebro estaba condenado a un declive progresivo e inexorable. Sin embargo, con el descubrimiento de la neurogénesis todo ha cambiado, ahora los neurocientíficos se centran en descubrir qué puede promover la regeneración neuronal. En este sentido, un grupo de investigadores alemanes del Research Center for Regenerative Therapies Dresden han descubierto que el silencio tiene un impacto enorme en el cerebro. Estos científicos comprobaron que en el cerebro de los ratones que se quedaban en silencio durante dos horas cada día crecían nuevas células en el hipocampo, la región del cerebro relacionada con la memoria, las emociones y el aprendizaje. Además, constataron que esas nuevas células eran capaces de diferenciarse e integrarse en el sistema nervioso central para cumplir diferentes funciones. Por tanto, reservar algunos minutos al día para estar en completo silencio podría ser muy beneficioso para nuestro cerebro, ayudándonos a conservar la memoria y a ser más flexibles ante los cambios. (3)

Termino este post con Florence Nightingale, una mujer extraordinaria considerada precursora de la enfermería moderna, que afirmó: “El ruido innecesario es la falta de atención más cruel que se le puede infligir a una persona, ya esté sana o enferma”. Casi dos siglos más tarde, la ciencia ha confirmado que nuestro cerebro necesita el silencio casi tanto como nuestros pulmones el oxígeno.

Fuentes: (1) elpais.com     (2) mundonatura.com   (3) muhimu.es

Si lo deseas puedes mandar tus consultas al siguiente correo: psicopalancia@gmail.com y en menos de 24 h. te responderé personalmente. Francisco Ronda Guillem. Psicólogo Sanitario. Colegiado CV-09038.

TOMA DE DECISIONES Y BIENESTAR EMOCIONAL

08-10-2018

Que nuestra toma de decisiones está influida por nuestras emociones y a la vez influyen en las mismas es algo que no se puede negar, sobre todo por las consecuencias que producen en nuestra vida o en la de los demás,  ya que según hayan sido éstas producen distintos grados de bienestar o malestar, en función de las consecuencias que hayamos tenido, si éstas han sido positivas o negativas para nosotros mismos o para los demás. En muchas ocasiones no esperábamos lo que luego sucedió, porque ¿alguna vez te has puesto a reflexionar sobre las decisiones que tomaste y llegaste a la conclusión: “En que estaba pensando”, “Por qué hice eso; debí…”, “Hubiera sido mejor…”, “No pensé claramente” o “Si hubiera…”, etc? Ojalá hubiéramos anticipado las consecuencias aunque no siempre es fácil, porque a veces tenemos que tomar decisiones rápidas o las tomamos rápidamente sin necesidad y no somos capaces de calibrar lo que puede influir sobre nuestra decisión.

Con respecto a la toma de decisiones podemos decir que siempre las estamos tomando, aunque no nos demos cuenta siempre estamos tomando partido por una de las opciones posibles, y el que evitemos tomar decisiones en determinadas situaciones de incertidumbre por miedo a las consecuencias es simplemente un juego de palabras, ya que en el momento que pensamos que no estamos haciendo nada, ya estamos optando por una de las alternativas posibles, es decir ya estamos tomando la decisión de no hacer nada,  por ejemplo cuando votamos en blanco en unas elecciones, no nos decidimos por las otras opciones pero estamos tomando una decisión, votar en blanco, manifestando que ninguna de las opciones planteadas es adecuada para nosotros.

Como dice el refrán “el que calla otorga”, puede significar que cuando esto sucede no tenemos definido qué decir o no sabemos qué hacer en esa circunstancia o bien no nos interesa hablar. Si te callas o no haces nada debes asumir las consecuencias de tu inacción. No te excuses ni creas que de esta manera te salvarás de las consecuencias.

Cuando no haces nada para tomar una decisión, has optado por no decidirte por nada, es decir dejas actuar al azar y dejas en manos de los demás algunas decisiones que afectan a tu vida, las consecuencias por esa pasividad e inacción, puede provocar consecuencias mucho peores que si hubieras tomado tú mismo la decisión aunque ésta no hubiera sido las más acertada, al menos podrías aprender por las consecuencias y no responsabilizarías a los demás de algo que depende exclusivamente de ti.

Como en muchas ocasiones la toma decisiones es compleja y nos enfrentamos a problemas que no sabemos cómo solucionar, que pueden requerir cierto tiempo para ver que es lo que queremos y podemos hacer, es oportuno que sepáis que podéis utilizar una de la técnicas de  solución de problemas (D’Zurilla y Goldfried, 1971), cuyo procedimiento básico tiene los siguientes pasos:

  1. Orientación hacia el problema.
  2. Definir e identificar el problema que tenemos.
  3. Generación de alternativas, valorando los pros y contras de cada una de ellas.
  4. Toma de decisiones; elegir la opción que mejor valoración global tenga y  que pueda ayudar a solucionar nuestro problema aunque no sea de forma perfecta.
  5. Ver el resultado obtenido, nos permitirá ver si hemos resuelto el problema que teníamos o necesitamos hacer algún cambio que nos ayude o nos pueda ayudar en situaciones similares en el futuro.

Si queremos que en la toma de decisiones  nuestras emociones no desequilibren nuestro bienestar tenemos que tener en cuenta, entre otras cosas, lo siguiente:

  • Es conveniente que no hagamos una valoración exagerada de los problemas. Si nos anticipamos porque según nosotros “es mejor prevenir que curar” y nos anticipamos a buscar soluciones a un problema que todavía no existe, podemos estar sufriendo sin necesidad.
  • Tenemos que confiar en nuestra capacidad de respuesta. Que sentido tiene el creer o pretender que tenemos que estar preparados para todo, este pensamiento puede llegar a ser realmente agotador.
  • Cuando existen problemas tenemos que afrontarlos y no evitarlos, ya que dejar la solución para más adelante o no hacer frente a los mismos no suele dar buen resultado a medio o largo plazo.
  • Es conveniente no estar dándole vueltas al problema y a todas las posibles alternativas de solución, ya que genera ansiedad.
  • Es importante centrarnos en lo esencial del problema y no añadir elementos poco relevantes que nos compliquen la compresión del mismo, ya que no nos ayudarán a a solucionarlo.
  • Como dice un proverbio chino, “Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas? Y si tiene solución, ¿para qué te preocupas?

Quiero dejar claro que lo aquí esbozado no abarca todos los aspectos relacionados con la toma de decisiones y su relación con nuestro bienestar o malestar emocional, ya que hay otros aspectos que no he contemplado de las mismas como por ejemplo las elecciones arriesgadas o elecciones sin riesgo, tal como las distingue Daniel Kahneman en su libro “Pensar rápido, pensar despacio” (1) pero eso daría para otro artículo con un enfoque distinto al que he querido dar a éste.

 

(1) Referencia bibliográfica: Kahneman, Daniel. “Pensar rápido, pensar despacio”. Debate. 2012

Si lo deseas puedes mandar tus consultas al siguiente correo: psicopalancia@gmail.com y en menos de 24 h. te responderé personalmente. Francisco Ronda Guillem. Psicólogo Sanitario. Colegiado CV-09038.

CONTRIBUCIÓN DE LA AUTOESTIMA A NUESTRO BIENESTAR

26-10-2015

La autoestima es, según el Diccionario de la Lengua Española, la valoración generalmente positiva que una persona hace de sí misma.

El tener una autoestima saludable es mucho más ya que contribuye de forma significativa a nuestro bienestar y al buen funcionamiento psicológico e implica  (Roca, 2005):

  • Conocernos a nosotros mismos, con nuestras carencias y también con nuestras fortalezas y aspectos positivos.
  • Aceptarnos incondicionalmente, independientemente de nuestras limitaciones o de nuestros logros, del rechazo o aceptación que puedan venir de otras personas, procurando mejorar aquellas cosas que dependan de nosotros.
  • Relacionarnos con las demás personas de forma satisfactoria y eficaz.
  • Mantener una actitud de respeto y consideración positiva hacia uno mismo.
  • Tener una visión del yo como potencial, teniendo en cuenta que somos mucho más que nuestros comportamientos y rasgos, que estamos sujetos a cambios, y que podemos aprender a dirigir esos cambios, orientándolos a desarrollar nuestras mejores potencialidades.
  • Buscar activamente nuestra felicidad y bienestar, siendo capaces de demorar ciertas gratificaciones a corto plazo para conseguir otras de mayor valor a más largo plazo.
  • Atender y cuidar nuestras necesidades físicas y psicológicas: nuestra salud, bienestar y desarrollo personal.

Además el tener una autoestima saludable también favorece:

  • Un mejor estado de ánimo y estado de bienestar general.
  • Una mayor motivación y energía para conseguir metas y superar los fracasos de forma sana.
  • Es un factor de protección inespecífico. Es decir, reduce la probabilidad de sufrir problemas de carácter psicológico y social en general.

¿Qué es necesario para tener una autoestima saludable?

  • Conocernos y ser conscientes de cómo somos, aceptándonos con nuestras virtudes y nuestros defectos, intentando mejorar aquellos aspectos que dependan de nosotros.
  • Valorarnos de forma positiva.
  • Aceptar nuestros errores y fracasos como algo natural de la existencia humana, como aspectos de la vida que pueden ayudarnos a ser mejores.
  • Proponernos metas realistas y alcanzables, ya que las metas demasiado elevadas puede conllevar sentimientos de frustración. Mejor metas moderadamente elevadas que tengan un nivel de exigencia algo superior a nuestro nivel de desempeño habitual.
  • Reconocer nuestra propia valía y el mérito de ser amado y respetado por los demás.

La autoestima es un concepto complejo y con múltiples aristas por lo que lo aquí esbozado es una forma sencilla y clara de explicarla pero no agota toda la riqueza de su significado, ya que por ejemplo una autoestima muy alta no siempre mejora el rendimiento académico o los desempeños laborales y puede fomentar el narcisismo por lo que  puede ser desadaptativa. Por el contrario  una autoestima moderadamente baja puede ser adaptativa cuando por ejemplo reviste la forma de modestia o cautela.

foto-el-mo-del-mundo

Si lo deseas puedes mandar tus consultas al siguiente correo: psicopalancia@gmail.com y en menos de 24 h. te responderé personalmente. Francisco Ronda Guillem. Psicólogo Sanitario. Colegiado CV-09038.